Bien, bien, bien, bien, bien, bien."
Lo que le faltaba, una canción que a su hora de comer le recordara a su torpe novio más sin darle mucha importancia continuó escuchando
"Morena mía
siete son los pecados cometidos.
Suman ocho conmigo,
nueve los que te cobro,
más de diez he sentido.
Y por mi parte
sobra el arte, lo que me das.
Dámelo, dámelo bien
un poco aquí y un poco ¿a quién?"
Era un hecho, necesitaba escuchar la canción completa con solo eso no entendía absolutamente nada del tema que trataba, se sentía fastidiado era la primera vez que no entendía una canción desde el principio, pero ciertamente la curiosidad de saber el resto provoco que su fastidio se hiciera a un lado
"Cuando tu boca
me toca me pone y me provoca
me muerde y me destroza
toda siempre es poca
y muévete bien
que nadie como tú me sabe hacer café.
Morena gata, ¡ay me mata! me mata y me remata
vamos pál infierno, pon que no sea eterno
suave bién, bién que nadie como tú me sabe hacer café.
Pero cuando tu boca
me toca me pone y me provoca
me muerde y me destroza
toda siempre es poca
y muévete bien, bien, bien
que nadie como tú me sabe hacer Café.
Bien, bien, bien, bien, bien, bien."
Eso era demasiad, en verdad le recordaba a Jong y su deseo creció desmesuradamente al recordar aquellas noches nada silenciosas:
Hum ..... Ahhh Jong no .... ahh no es ne-cesari-ooo - dijo al fin un key sonrojado y notablemente exitado con su novio entre sus piernas
Vamos Key si lo disfrutas o ¿acaso no quieres "alimentarme" como es debido?- respondió el moreno para regresar a su trabajo; besando con dulzura esa punta rosada, lamiendo desde ésta hacia la base, repartiendo besos por toda la extensión de piel que más adoraba saborear, para de un momento a otro engullirla por completo sintiendo como el cuerpo que se encontraba bajo él temblaba y desesperaba por más.
Hasta que llego el anhelado momento para ambos -Ahhhhhhhhhhhh- Key termino dentro de la boca de Jong y este como perrito hambriento devoro todo lo que salió sin dejar ni una gota desperdiciar, después de todo era su manjar.
Quiso borrar esas imágenes de su cabeza pero no pudo, lo necesitaba y lo necesitaba ya, su cordura y auto control estaban al límite una frase más podría llevar a obligar a su amado a hacerlo en frente de todos.
"Morena mía si esto no es felicidad
que baje Dios y lo vea
y aunque no se lo crea
esto es gloria.
Y por mi parte pongo el arte
lo que me das.
Dámelo y dalo bien,
un poco así y un poco ¿a quién?"
"¿A quién?" Listo esa pregunta acabo con su orgullo así que decidido se encamino hasta llegar donde su novio.
-Key pense que estabas enojado...¿Todo bien amor?- pregunto un Jong consternado con la actitud de su Diva
Key trataba de recordar lo último que alcanzo a escuchar de la canción y al lograrlo se acerco de manera lasciva a su novio y tras un coqueto beso en el lóbulo de su oreja izquierda al fin susurro-Puppy...Dámelo, dámelo bien un poco aquí y un poco ¿a quién?- listo había acabado con su orgullo y dignidad nunca pensó que terminaría rogando por sexo a su novio y como todo estaba hecho retrocedió y paso lento se alejo hasta que sintió unos brazos aprisionandole y un beso en su cuello para recibir una muy satisfactoria respuesta -Ay mi Diva, esfuerzate en esto y por la noche llegando a casa te lo daré todo, pero toma en cuenta que tal vez no podrás levantarte por unos días amor- Key había conseguido lo que más anhelaba y sin más ese día se esforzó como nunca, después de todo su recompensa valía la pena ¿Cierto?